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Sinopsis

Enfrentarse a Quevedo y, sobre todo, zambullirse en ese caudaloso discurso brillante y doloroso sobre la decadencia de un imperio, es una insensatez de la que solo eres consciente cuando ya estás con el agua al cuello, tratando de sobrevivir a esa embestida directa contra las conciencias que es la obra magna del gran cronista de la realidad española sin adornos, sin coartadas, yendo a lo más profundo de la herida aunque te empapes en su sangre. Como un reflejo poderoso, esa herida es el manantial del que brota la obra de Quevedo. Y esa llaga abierta a partir de su encierro en la Cárcel de San Marcos, tan física que impregna todos sus escritos. Su obra se transforma en una sangría existencial, un tránsito doloroso de lo pasajero a lo eterno. El testamento de un artista, pero sobre todo de un hombre que padecía en carne propia el desistimiento de unas fuerzas llevadas a su límite en un tiempo en el que ya no se podía soñar, donde lo épico se degradaba en retórica, la valentía en soberbia, la nobleza en herencia sin merecimientos. La realidad del XVII era tan contundente que «solo se podía vegetar o vivir en carne viva».

Sueños

Y así vivió Quevedo, contemporáneo de Velázquez, pintor también de la liquidación española. Eso hemos intentado reflejar a partir de su obra más personal, sus Sueños, crónica dolorosa y lúcida de una España presa de la corrupción de las monarquías absolutas de Felipe III y Felipe IV, víctima del ocio y de la ignorancia, donde la filosofía era esclavizada por la teología. En un momento, también, donde todo olía a corrupción en Madrid y en las Españas, y ahí es donde nos asombran y nos deslumbran esos sueños, chismosos y veraces, caricatura, testimonio, dolor y carcajada, escritos por una mano atravesada por el sufrimiento que rezuma su propia herida interior. Quevedo se convierte, sin querer, en el testigo más fiel de cómo un imperio empieza a descomponerse. Y ya desde lo propiamente teatral, es tan profunda su reflexión sobre la realidad de su época que nos hace trasladarnos hasta nuestro tiempo, otra vez la putrefacción, en un viaje extraordinariamente lúcido y poderoso donde pueden convivir J. S. Bach, El Bosco, Monteverdi, Velázquez, Béla Bartók, y Mozart. Ese es nuestro camino.

Sueños

Gracias a Helena Pimenta y la CNTC por acompañarnos en este viaje con su complicidad incondicional y su ánimo. A Juan Echanove, grande y generoso, el alma de este proyecto. Gracias a su pasión por el teatro y a unos actores en estado de gracia hemos emprendido ya un viaje estimulante y necesario. Gracias a José Luis Collado por su dedicación y su desvelo otra vez en este nuevo reto teatral después de su adaptación de Karamázov. Y como no podía ser de otra manera, gracias a todo mi equipo, Arellano, Luna, Cornejo, Andújar, Delgado… A mi lado siempre. Seguro que sin todos ellos yo no sería capaz de ponerlo sobre un escenario.

Gerardo Vera

Sueños

 

Equipo

Cartel de Sueños

Dirección: Gerardo Vera
Versión libre: José Luis Collado
Dramaturgia: Gerardo Vera

Reparto (por orden alfabético):

  • Quevedo: Juan Echanove
  • Diablo / Cardenal: Óscar de la Fuente
  • Osuna / Prosperidad / Villena: Markos Marín
  • Portera / Envidia: Antonia Paso
  • Aminta / Enfermera: Lucía Quintana
  • Muerte / Doña Fábula: Marta Rivera
  • Judas / Hombre / Negro / Capitán: Chema Ruiz
  • Doctor / Carne: Ferran Vilajosana
  • Montalbán / Mundo / Desengaño: Eugenio Villota
  • Principessa / Viejo / Dinero: Abel Vitón

Diseño de escenografía: Gerardo Vera y Alejandro Andújar
Diseño de Iluminación: Juan Gómez-Cornejo (A.A.I.)
Diseño de vestuario: Alejandro Andújar
Montaje musical: Luis Delgado
Videoescena: Álvaro Luna
Movimiento: Eduardo Torroja
Ayudante de dirección: José Luis Arellano y José Luis Collado
Producción: Mikel Gómez de Segura y Zuriñe Santamaría
Ayudante de Producción: Marco Hernández
Fotografía: Javier Naval
Ayudante de iluminación: David Hortelano Ahumada
Ayudante de vestuario: Carmen Mancebo
Coordinación técnica y regiduría : Fernando Cuadrado
Técnico de vestuario: Marco Hernández
Técnico de sonido: Javier Hernández
Distribución: Charo Fernández Insausti

Una coproducción de La Compañía Nacional de Teatro Clásico con La llave Maestra y Traspasos Kultur.

Sueños

 

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